efeka.com

postales


COMO ENVIAR UNA POSTAL
Enviar una postal desde efeka.com es fácil. Simplemente tienes que escoger una imagen y pasarás a una nueva página donde deberás rellenar los datos (tu mail, tu nombre, el mail de la persona a la que le envias la postal y su nombre, el título de la postal y el mensaje, la música si es que quieres música, la fecha en la que será enviada y el tipo de correo al que lo envias ya sea una cuenta de webmail o un cliente de correo estandar), despues puedes pasar a previsualizar la postal o enviarla directamente.

Este nuevo sistema de postales son enviadas directamente al correo de la persona por lo que no caducan pero es posible que si la persona tiene el buzón muy lleno no sea posible enviarla.

SELECCIONA UNA IMAGEN
Por favor selecciona una imagen de la lista de abajo haciendo click sobre ella.

Imagenes: 1-11 - 12-20 - 21-30 - 31-35 |·| Siguiente
A la luz de la Luna en el Bosque Neldoreth
A la luz de la Luna en el Bosque Neldoreth de Ted Nasmith
"Beren, errando por los bosques de Neldoreth, se encontró con Lúthien, hija de Thingol y Melian, a la hora del atardecer, al elevarse la Luna, mientras ella bailaba sobre las hierbas inmarcesibles de un claro junto al Esgalduin. Entonces todo recuerdo de su pasado dolor lo abandonó, y cayó en un encantamiento; porque Lúthien era la más hermosa de todos los Hijos de llúvatar. Llevaba un vestido azul como el cielo sin nubes, pero sus ojos eran grises como la noche iluminada de estrellas; estaba el manto bordado con flores de oro, pero sus cabellos eran oscuros como las sombras del crepúsculo. Como la luz sobre las hojas de los árboles, como la voz de las aguas claras, como las estrellas sobre la niebla del mundo, así eran la gloria y la belleza de Lúthien; y tenía en la cara una luz resplandeciente."
(De Beren y Lúthien)
El Mar
El Mar de Ted Nasmith
"...y los corazones de todos se regocijaron en la luz, y los ojos se les alegraron en la contemplación de tantos colores, aunque el rugido del mar les inquietó sobremanera. Y observaron los vientos y el aire y las materias de que estaba hecha Arda, el hierro y la piedra, la plata y el oro, y muchas otras sustancias, pero de todas ellas el agua fue la que más alabaron. Y dicen los Eldar que el eco de la Música de los Ainur vive aún en el agua, más que en ninguna otra sustancia de la Tierra; y muchos de los Hijos de Ilúvatar escuchan aún insaciables las voces del Mar, aunque todavía no saben lo que oyen."
(Ainulindalë)
El primer amanecer del Sol
El primer amanecer del Sol de Ted Nasmith
"Anar el Fuego de Oro, fruta de Laurelin, llamaron al Sol, y también Vása el Corazón de Fuego, el que despierta y consume; porque el Sol se erigió como signo del despertar de los Hombres y la declinación de los Elfos..."
"...la barca de Arien estuvo dispuesta. Entonces Anar se levantó en toda su gloria, y el primer amanecer del Sol fue como una gran llamarada en las torres de las Pelóri: las nubes de la Tierra Media resplandecieron, y se oyó el sonido de muchas cataratas. Entonces en verdad se afligió Morgoth, y descendió a las más hondas profundidades de Angband, e hizo que los siervos se retirasen, despidiendo una gran emanación y una nube oscura para ocultar sus dominios de la luz de la Estrella del Día."
"Desde este tiempo en adelante se contaron los Años del Sol."
(Del Sol y la Luna y el Ocultamiento de Valinor)
En el lago Cuiviénen
En el lago Cuiviénen de Ted Nasmith
"...cuando Menelmacar entró en el cielo por primera vez y el fuego azul de Helluin flameó en las nieblas por sobre los confines del mundo, a esa misma hora despertaron los Elfos, los Hijos de la Tierra, los Primeros Nacidos de Ilúvatar. Junto a la laguna de Cuiviénen, el Agua del Despertar, iluminada de estrellas, se levantaron del sueño de Ilúvatar; y mientras permanecían aún en silencio junto a Cuiviénen, miraron y contemplaron antes que ninguna otra cosa las estrellas del cielo. Por tanto, han amado siempre la luz de las estrellas, y veneran a Varda Elentári por sobre todos los Valar."
(Del despertar de los Elfos)
Eöl da la bienvenida a Aredhel
Eöl da la bienvenida a Aredhel de Ted Nasmith
"Y sucedió que Eöl vio a Aredhel Ar-Feiniel extraviada entre los árboles altos cerca de los bordes de Nan Elmoth, un resplandor blanco en la tierra en penumbra. Muy bella le pareció, y la deseó; y le echó un encantamiento para que no le fuera posible encontrar el camino de salida y se acercara cada vez más a donde él moraba, en las profundidades del bosque. Allí tenía su herrería y sus estancias oscuras y sus sirvientes, silenciosos y callados como él. Y cuando Aredhel, fatigada de errar, llegó por fin a las puertas de la casa de Eöl, él se le apareció y le dio la bienvenida y la hizo entrar en la casa. Y allí se quedó; porque Eöi la tomó como esposa; y transcurrió mucho tiempo antes de que algún pariente de Aredhel volviera a saber de ella."
(De Maeglin)
Felagund entre los hombres de Bëor
Felagund entre los hombres de Bëor de Ted Nasmith
"...fue entre ellos y se sentó junto al fuego mortecino donde nadie vigilaba; y tomó un arpa rústica que Béor había dejado a un lado, y tocó en ella una música tal como nunca la habían escuchado los oídos de los Hombres. Entonces ellos despertaron y escucharon a Felagund que tocaba el arpa y cantaba, y cada cual creyó que estaba en un hermoso sueño, hasta que vio que los demás estaban también despiertos junto a Felagund; pero no hablaron ni se movieron mientras él siguió tocando, a causa de la belleza de la música y la maravilla de la canción. Había sabiduría en las palabras del Rey Elfo, y los corazones que lo escuchaban se volvían a su vez más sabios; porque las cosas que cantaba, la hechura de Arda y la beatitud de Aman más allá del mar, aparecían como claras visiones delante de sus ojos."
(De la llegada de los Hombres al Occidente)
La Lámpara de los Valar
La Lámpara de los Valar de Ted Nasmith
"...hubo necesidad de luz, y Aulë, por ruego de Yavanna, Construyó dos lámparas poderosas para iluminar la Tierra Media que el había puesto entre los mares circundantes. Entonces Varda llenó las lámparas y Manwë las consagró, y los Valar las colocaron sobre altos pilares, más altos que cualquiera de las montañas de días posteriores. Levantaron una de las lámparas cerca del norte de la Tierra Media y le dieron el nombre de Illuin; y la otra la levantaron en el sur, y le dieron el nombre de Ormal; y la luz de las Lámparas de los Valar fluyó sobre la Tierra, de manera que todo quedó iluminado como si estuviera en un día inmutable."
(Del Principio de los Días)
La Luz de Valinor en el Mar Occidental
La Luz de Valinor en el Mar Occidental de Ted Nasmith
"A los Teleri les habían dado los Valar una tierra y una morada. Aun entre las flores radiantes de los jardines, iluminados por los Árboles de Valinor, deseaban a veces contemplar las estrellas; y por tanto se abrió un hueco en los grandes muros de las Pelóri. La luz de los Árboles se derramaba sobre el desde el oeste, y la sombra apuntaba siempre al este, a la Bahía del Hogar de los Elfos y la Isla Solitaria y los Mares Sombríos. Entonces a través del Calacirya, el Paso de la Luz, el resplandor del Reino Bendecido fluía encendiendo las ondas oscuras de plata y de oro, y rozaba la Isla Solitaria, y la costa occidental se extendía verde y hermosa. Allí se abrieron las primeras flores que hubo al este de las Montañas de Aman."
(De Eldamar y los principes de los Eldalië)
Las Águilas de Manwë
Las Águilas de Manwë de Ted Nasmith
"Y al atardecer venía a veces del oeste una gran nube que parecía un águila, con los extremos de las alas extendidas hacia el norte y el sur; y asomaba lentamente ocultando la puesta de sol, y entonces Númenor se sumía en la más negra de las noches. Y algunas de las águilas llevaban relámpagos bajo las alas, y el trueno resonaba entre el mar y las nubes. Entonces los Hombres sentían miedo. -¡Mirad las Águilas de los Señores del Occidente! -exclamaban-. ¡Las Águilas de Manwë vuelan sobre Númenor! -Y caían de bruces. Entonces algunos se arrepentían por una temporada, pero a otros se les endurecía el corazón, y alzaban los puños al cielo diciendo: -Los Señores del Occidente nos desafian. Son ellos los que dan el primer golpe. ¡El próximo lo daremos nosotros!"
(Akallabêth)
Túrin y su banda son conducidos a Amon Rûdh
Túrin y su banda son conducidos a Amon Rûdh de Ted Nasmith
"...se pusieron en marcha, siguiendo a Mim hacia Amon Rudh. Ahora bien, esa colina se levantaba a las orillas de los páramos que separan los valles del Sirion y el Narog, y la cima se alzaba muy alta por sobre el brezal pedregoso; pero la empinada cabeza gris estaba desnuda, salvo por el rojo seregon que cubría la piedra. Y mientras los hombres de Túrin se acercaban, el sol poniente irrumpió entre las nubes e iluminó la cumbre; y el seregon estaba enteramente florecido. Entonces uno de ellos dijo: -Hay sangre en la cumbre de la colina."
(De Túrin Turambar)
Ulmo aparece ante Tuor
Ulmo aparece ante Tuor de Ted Nasmith
"Y Tuor llegó por fin a las estancias desiertas de Vinyamar bajo el Monte Taras, y entro en ellas y encontró allí el escudo y la cota y la espada y el yelmo que Turgon había dejado por orden de Ulmo hacía ya mucho tiempo; tomó esas armas y se aproximó a la costa. Pero vino del oeste una gran tormenta, y de esa tormenta, Ulmo, Señor de las Aguas, se alzó majestuosamente, y le habló a Tuor, que estaba a orillas del mar. Y le ordenó que abandonara ese sitio y buscara el reino escondido de Gondolin; y le dio a Tuor una gran capa, para ocultarlo con una sombra a los ojos del enemigo."
(De Tuor y la caída de Gondolin)

Imagenes: 1-11 - 12-20 - 21-30 - 31-35 |·| Siguiente


© 2004 - efeka.com™
® Todos los berberechos conservados.
postales.efeka.com - admin@efeka.com